Eliminar tu cuenta de Miral

Vigente desde el 4 de septiembre de 2026.

Esta página es de Miral, la aplicación que en Google Play figura desarrollada por Rondine, con el identificador com.miral.residente. Miral es un portero virtual: en la puerta del edificio hay un código QR, quien viene de visita lo escanea y le suena el timbre en el celular al vecino del departamento que eligió.

Acá está cómo pedir que se borre tu cuenta, qué se borra, qué queda y por cuánto tiempo. Es gratis, no tenés que explicar para qué, y no hace falta tener la aplicación instalada.

Cómo se pide

Hoy la baja se pide por correo, no desde adentro de la aplicación. Todavía no hay un botón de eliminar cuenta en la app. Cuando lo haya, va a estar explicado acá.

  1. Escribí a hola@miral.com.ar, desde el correo que quieras, con el asunto «Baja de cuenta».
  2. Contanos el número de teléfono con el que usás Miral y, si lo sabés, tu edificio y tu departamento. Ese número es tu identidad en Miral: es lo único que necesitamos para encontrar tu cuenta, y por eso no te pedimos nada más.
  3. Te contestamos y verificamos que sos vos, normalmente con un código a ese mismo teléfono. Sin ese paso no se ejecuta ninguna baja: si no, cualquiera podría apagarle el timbre a otro.
  4. Verificada la identidad, se ejecuta la baja y te avisamos por escrito qué se borró y qué quedó.

También podés pedírselo al administrador de tu edificio, cuyos datos están en el cartel de la entrada, y él nos lo pide a nosotros. Ningún pedido se pierde por haber tocado la puerta equivocada.

Qué se borra

  • Tu nombre, tu teléfono y tu correo, si dejaste uno.
  • Tu forma de entrar a la aplicación. La cuenta deja de existir: con ese teléfono ya no se puede iniciar sesión, y para volver a usar Miral haría falta un código de alta nuevo del administrador.
  • Tus teléfonos registrados. El timbre deja de sonar en todos ellos, en el momento.
  • Tus preferencias y tus vínculos: las respuestas rápidas, el «no molestar», los departamentos silenciados y la unidad a la que estabas asociado.

Se borra de verdad: los datos se vacían, no se marcan como borrados. La base de datos tiene una regla que impide que una cuenta dada de baja conserve nombre, teléfono, correo o usuario. No es una promesa de esta página: no se puede guardar una fila que la incumpla.

Qué queda, por qué y por cuánto tiempo

El registro de las visitas al edificio. Queda la fecha, la hora, el departamento al que se llamó y si alguien atendió, sin tu nombre ni tu teléfono. Va a decir «se llamó al 3.º B», nunca quién vivía ahí.

Ese registro no es tuyo: es del consorcio, que es quien decide poner el portero. Sobrevive a tu baja del mismo modo que el libro de portería de un edificio sobrevive a una mudanza. Miral lo guarda y lo borra por encargo suyo.

Pero no queda para siempre: cada anotación se conserva 12 meses desde la visita y después se borra sola, la fila entera. O sea que un año después de tu última visita registrada no queda ni el renglón.

Las fotos, los videos y los audios de las visitas a tu departamento. Siguen su propio plazo: se borran solos a los 30 días de cada visita, y ese plazo no se acorta ni se alarga porque te des de baja. Tampoco son datos tuyos: muestran a quien tocó el timbre. Si querés que alguno se borre antes, se pide por el mismo correo.

Una ficha vacía. La fila que te representaba no se elimina, se vacía: de ella cuelgan las llamadas del edificio y borrarla rompería ese historial que no es tuyo. Queda sin nombre, sin teléfono, sin correo y sin cuenta —es la regla del párrafo de arriba—, así que no queda nada que permita saber que fuiste vos.

El pedido de baja, anotado. Cuándo entró, quién lo pidió, qué se borró y cuándo se ejecutó. Es la prueba de que se cumplió, y por eso se conserva: sin ella no habría forma de demostrar, ni ante vos ni ante un organismo de control, que el borrado ocurrió. Nunca contiene imágenes ni audio, sólo el hecho.

Cuánto tarda

La ley da 5 días hábiles para atender un pedido de supresión y 10 días corridos para uno de acceso. En la práctica la baja se ejecuta apenas queda verificada tu identidad, y el borrado de las fotos y los videos de las visitas corre por su plazo de 30 días.

Si administrás un edificio

La cuenta del panel de administración se da de baja por el mismo correo y con el mismo procedimiento. Lo que no se va con vos son los datos del consorcio —las unidades, los vecinos, el historial del edificio—, porque son del consorcio y no de la persona que los administra: el edificio designa a otro administrador y siguen ahí. Los comprobantes de facturación se conservan por el plazo que exige la ley impositiva argentina.

Si viniste de visita

Quien toca un timbre no tiene cuenta en Miral: no hay nada que dar de baja. Lo que sí podés pedir es que se borre la foto, el video o el audio de tu visita, aunque no hayan pasado los 30 días. Se pide al mismo correo, hola@miral.com.ar, contando el edificio y el día y la hora en que tocaste, que es lo que nos permite encontrarlo sin pedirte más datos de los necesarios.

Si no te contestan

Podés reclamar ante la Agencia de Acceso a la Información Pública (AAIP), el organismo de control de la Ley 25.326 de Protección de los Datos Personales de la República Argentina.

Qué se guarda, dónde vive y quién puede verlo está contado entero en la política de privacidad.